Partidismo y polarización: una pandemia social

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Ana Muñoz van den Eynde, Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT)

Una pandemia es una epidemia que se produce en todo el mundo, o en una zona muy extensa, traspasa las fronteras internacionales y suele afectar a un gran número de personas.

Estamos expuestos de manera continua a acontecimientos raros pero extremos, con un gran impacto. Algunos vienen del exterior, como las pandemias o catástrofes naturales. Otros, como la polarización, son endógenos, ligados a los procesos intrínsecos de nuestra sociedad.

Aunque no ha habido grandes cambios ideológicos, se registran niveles de polarización política sin precedentes a nivel mundial. En las sociedades estables y cohesionadas los conflictos se equilibran entre sí. La gente tiene opiniones diferentes sobre un tema, pero está de acuerdo sobre otro.

El aumento de la polarización se debe a que se produce un alineamiento de las diferencias y los conflictos (sociales, económicos, geográficos e ideológicos). Se está desarrollando una intensa reacción emocional negativa hacia los “otros”. La gente percibe y describe cada vez más la política y la sociedad en términos de “nosotros” frente a “ellos”.

Pensamiento polarizado

La polarización se ha convertido en un instrumento. Las sociedades sustituyen la política pragmática, los riesgos calculados, el comportamiento racional, la tolerancia y la pluralidad por una especie de lucha existencial. Esta lucha genera la necesidad de proteger el modo de vida frente al “enemigo” y hace que se asocien identidad, intereses y actitudes. El partidismo se convierte en una identidad social que contribuye a alinear las divisiones y conflictos sociales. Sin embargo, estas identidades a menudo solo son vehículos para impulsar intereses en conflicto.

Una vez generada, la polarización se refuerza y retroalimenta a través de incentivos políticos y sociales en un efecto cascada, ayudada por los medios de comunicación, que amplifican los mensajes polarizadores. La consecuencia es el profundo debilitamiento de nuestras instituciones. Por eso tiene sentido definirla como una pandemia social.

Las personas tienen diferentes estilos de pensar. Son la causa de que reaccionen de manera diferente a la misma información. En un contexto polarizado, se desarrolla un estilo de pensar polarizado.

¿Qué dice la opinión pública?

Los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) son encuestas mensuales para medir el estado de la opinión pública. Hay algunas preguntas fijas. Una mide la opinión sobre la situación social de España, otra la opinión sobre la situación económica del país y una tercera valora la situación económica personal.

Suele destacarse la discordancia entre la valoración de la situación económica personal (buena) y la de la situación económica del país (mala). Si a la mayoría le va bien, ¿cómo puede irle mal al país? El barómetro del CIS de febrero de 2023 ofrece algunas pistas.

Como muestra la imagen, hay una asociación fuerte entre la valoración de la situación económica de España y la valoración de la situación social. Hay otra débil entre la valoración de la situación económica personal y la valoración de la situación económica de España. Hay una asociación moderada entre la valoración de la situación económica personal y la de la situación social.

Imagen 1.
Elaboración propia a partir de los datos del Barómetro del CIS de febrero de 2023, Author provided

Las personas piensan en cosas distintas cuando valoran su situación personal y cuando valoran la situación del país. En el primer caso se miran a sí mismas. Por eso la asociación más fuerte en la valoración de la situación personal es con el nivel de ingresos del hogar. En el segundo, se apoyan en la información que circula. Y predominan las noticias negativas.

No obstante, lo más interesante es la asociación con las variables que reflejan posicionamiento ideológico.

Hay una asociación fuerte entre la valoración de la situación social y económica de España y qué líder político se quiere como presidente. Los rectángulos azules en la imagen 2 indican que quienes prefieren a Pedro Sánchez (PSOE) y Yolanda Díaz (Sumar) creen que la situación social y económica es buena. Ocurre lo contrario con quienes prefieren a Alberto Núñez Feijóo (PP), Santiago Abascal (Vox) o a ninguno de los líderes mencionados.

Imagen 2.
Elaboración propia a partir de los datos del Barómetro del CIS de febrero de 2023, Author provided

En la imagen 3 se ve que cuanto más a la derecha en la escala de ideología peor se valora la situación económica y social de España. También la situación económica personal, aunque las diferencias son menos marcadas. Y a la inversa, la ubicación en el extremo izquierdo se asocia con una mejor valoración.

Imagen 3.
Elaboración propia a partir de los datos del Barómetro del CIS de febrero de 2023., Author provided

La imagen 4 refleja la asociación entre la valoración de la situación social y la valoración de los líderes políticos.

Imagen 4.
Elaboración propia a partir de los datos del Barómetro del CIS de febrero de 2023, Author provided

Una mejor valoración de la situación social se asocia con una mejor valoración de los políticos de izquierdas. Una mejor valoración de los políticos de derechas se asocia con una peor valoración de la situación social.

La valoración media de los políticos de derechas entre quienes valoran mal la situación social es inferior a la valoración media de los políticos de izquierdas entre quienes valoran bien la situación social. Cuanto más “alejados” estén del gobierno o del liderazgo de la oposición, menos marcada es la asociación.

Imagen 5.
Elaboración propia a partir de los datos del Barómetro del CIS de febrero de 2023, Author provided

Se observa un efecto similar en la imagen 5 respecto a la valoración de la situación económica de España. Y en la imagen 6, sobre la valoración de la situación económica personal.

Imagen 6.
Elaboración propia a partir de los datos del Barómetro del CIS de febrero de 2023, Author provided

La imagen 6 no incluye la valoración de Inés Arrimadas (Ciudadanos) porque no hay asociación. La asociación con la valoración de los políticos es, obviamente, más débil. El efecto es, de nuevo, más acusado cuando se valora a los políticos de izquierdas, especialmente a Pedro Sánchez.

La valoración de la situación económica y social de España es claramente partidista. Depende de que se haga desde posiciones afines al Gobierno o a la oposición. El efecto es más acusado cuando se hace referencia directa a Pedro Sánchez. Posiblemente por el “antisanchismo”, un potente rechazo por parte de quienes simpatizan con los partidos de la oposición, que parece verse compensada por quienes parecen sentir más afinidad ideológica.

Resulta especialmente llamativo que la orientación partidista se refleje también en la valoración de la situación económica personal, aunque esta dependa, sobre todo, y como es lógico, de la situación objetiva.The Conversation

Ana Muñoz van den Eynde, Responsable de la Unidad de Investigación en Ciencia, Tecnología y Sociedad (UICTS), Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT)

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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Author: viajes24horas